¿Si quiero donar a mis hijos participaciones de la empresa, qué me supone la tributación de dichas operaciones?

Hay que detallar que se trata de una operación vinculada y entre familiares, por lo que analizar dicha operación desde dos impuestos diferentes:

a) El Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones en concepto de la donación recibida, y que lo realizará los beneficiarios, siendo en este caso, los hijos.

b) El impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, en concepto de transmisión de participaciones, y lo realizará los partícipes, siendo los padres, al producirse una alteración patrimonial y se declarará por la diferencia entre el valor de adquisición y el valor del mercado de la donación realizada.
Sin embargo, existen casos en que la normativa tributaria permite aplicar bonificaciones en determinadas operaciones, como es el caso de la operación de donación de participaciones.

Pues bien, el artículo 26 bis del Texto Refundido Decreto Legislativo 1/2009 establece que las en los casos de donaciones a favor del cónyuge, descendientes o adoptados de participaciones en entidades sin cotización en mercados organizados, se podrá aplicar a la base imponible una reducción del 95 por ciento por la parte que corresponda en razón de la proporción existente entre los activos necesarios para el ejercicio de la actividad empresarial o profesional, minorados en el importe de las deudas derivadas de la misma y el valor del patrimonio neto de cada entidad. Estas mismas reglas se aplicarán para valorar las participaciones de entidades participadas a fin de determinar el valor de las participaciones de la entidad tenedora.

Por lo que si además, cumplimos los requisitos establecidos en este mismo artículo, podremos aplicar la bonificación del 95% en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones. Es decir, que el beneficiario tributará un 5% en concepto del valor de las participaciones de la empresa.

Una vez analizados la operación de donación desde el punto de vista del beneficiario, nos trasladamos al efecto tributario de los transmitentes de las participaciones, siendo en este caso, los padres. Éstos, como ya hemos comentado anteriormente, tributarán en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas por la diferencia entre el valor de adquisición y el valor del mercado de la donación realizada. Pero, dicho impuesto también contempla la posibilidad de establecer bonificaciones en este tipo de operaciones.

Luego, en el artículo 33.3 c) de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y de modificación parcial de las leyes de los Impuestos sobre Sociedades, sobre la Renta de no Residentes y sobre el Patrimonio, establece que no existirá ganancia o pérdida patrimonial con ocasión de las transmisiones lucrativas de empresas o participaciones a las que se refiere el apartado 6 del artículo 20 de la Ley 29/1987, de 18 de diciembre, del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones. Además, indica que los elementos patrimoniales que se afecten por el contribuyente a la actividad económica con posterioridad a su adquisición deberán haber estado afectos ininterrumpidamente durante, al menos, los cinco años anteriores a la fecha de la transmisión.
Entonces, los transmitentes de participaciones no tributarán en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas si cumplen los requisitos establecidos en dicha normativa.