PLAZO PARA RECLAMAR LA NULIDAD DE LA CLÁUSULA SUELO

En este artículo hablaremos de un tema de actualidad como son las denominadas Cláusulas Suelo y el plazo para reclamar la nulidad de las mismas, y por tanto, tener derecho por parte del usuario bancario o prestamista a recuperar los importes pagados irregularmente.

En una primera aproximación debemos señalar que el plazo para reclamar la nulidad de la citada cláusula dependerá de los términos en los que se haya planteado la correspondiente demanda de nulidad, motivo por el cual, la justificación de la misma conlleva una importancia radical en base a la obtención de un resultado satisfactorio para los intereses del cliente, y por el contrario, la no justificación de los motivos por los que se solicita la nulidad, o la motivación errónea, puede acarrear la nulidad de la demanda por extemporánea.

Igualmente y antes de entrar a profundizar sobre los diferentes plazos para la reclamación de la nulidad de la cláusula suelo de una hipoteca, debemos señalar, que junto a la reclamación de cantidad, debemos solicitar claramente la nulidad de la cláusula basándonos en los siguientes principios:

1.- Contrariamente a lo que se cree, las cláusulas suelo no son nulas en origen ni de pleno derecho. Las citadas cláusulas son inicialmente lícitas y la carga de la prueba la tiene el consumidor o particular bancario, el cual tiene que demostrar mediante un procedimiento judicial que la operación hipotecaria careció de la transparencia debida por parte de la entidad bancaria a la hora de incorporar las Cláusulas a la escritura y probar igualmente que el consumidor no estaba debidamente informado de la existencia y repercusión de las mismas. Esta falta de transparencia e información, es la que determina la nulidad de dicha cláusula.

2.- Es importante destacar que en el supuesto de la declaración, por parte del Juzgado de la nulidad de la cláusula suelo, el mismo acordará su eliminación y si así es solicitado en la demanda, condenará a la entidad financiera a que devuelva todas las cantidades cobradas indebidamente por la aplicación de la citada cláusula.

Debemos señalar que la retroactividad total de las cantidades desde el inicio del préstamo hipotecario fue establecido por la Sentencia de fecha 21 de diciembre de 2016, dictada por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, la cual contradice lo establecido por la jurisprudencia del Tribunal Supremo español, la cual había estipulado que únicamente se podía solicitar las devoluciones posteriores a mayo de 2013. Cabe destacar igualmente, que la sentencia comunitaria fue en contra del criterio del Abogado General de la U.E., el cual, basándose en un supuesto perjuicio irreparable para el sistema bancario español, había apostado por mantener el límite de la retroactividad a fecha de mayo de 2013.

Específicamente en relación al plazo para realizar la reclamación de la nulidad de la Cláusula Suelo debemos analizar varios aspectos.

Aunque se ha suscitado un intenso debate sobre el plazo que tiene el consumidor bancario para la reclamación de la nulidad de la denominada Cláusula Suelo, cada vez es más entendida la posición que sostiene que si en la Demanda interpuesta se solicite la nulidad absoluta de la cláusula, fundamentando ésta en la aplicación de los artículos 8, 9 y 10 de Ley de Condiciones Generales de Contratación (LCGC) no estará sujeta la reclamación a plazo alguno. Veamos seguidamente lo que establecen los citados artículos:

“…Artículo 8 Nulidad.

1. Serán nulas de pleno derecho las condiciones generales que contradigan en perjuicio del adherente lo dispuesto en esta Ley o en cualquier otra norma imperativa o prohibitiva, salvo que en ellas se establezca un efecto distinto para el caso de contravención.

2. En particular, serán nulas las condiciones generales que sean abusivas, cuando el contrato se haya celebrado con un consumidor, entendiendo por tales en todo caso las definidas en el artículo 10 bis y disposición adicional primera de la Ley 26/1984, de 19 de julio, General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios.

Artículo 9. Régimen aplicable.

1. La declaración judicial de no incorporación al contrato o de nulidad de las cláusulas de condiciones generales podrá ser instada por el adherente de acuerdo con las reglas generales reguladoras de la nulidad contractual.

2. La sentencia estimatoria, obtenida en un proceso incoado mediante el ejercicio de la acción individual de nulidad o de declaración de no incorporación, decretará la nulidad o no incorporación al contrato de las cláusulas generales afectadas y aclarará la eficacia del contrato de acuerdo con el artículo 10, o declarará la nulidad del propio contrato cuando la nulidad de aquellas o su no incorporación afectara a uno de los elementos esenciales del mismo en los términos del artículo 1261 del Código Civil.

Artículo 10. Efectos.

1. La no incorporación al contrato de las cláusulas de las condiciones generales o la declaración de nulidad de las mismas no determinará la ineficacia total del contrato, si éste puede subsistir sin tales cláusulas, extremo sobre el que deberá pronunciarse la sentencia.

2. La parte del contrato afectada por la no incorporación o por la nulidad se integrará con arreglo a lo dispuesto por el artículo 1258 del Código Civil y disposiciones en materia de interpretación contenidas en el mismo..”.

Pero cabe señalar que existirá un plazo para realizar la reclamación de la nulidad de una Cláusula Suelo en el supuesto de que mediante la preceptiva demanda se fundamente la pretensión únicamente en un simple “error o vicio del consentimiento”. En este supuesto el plazo para poder reclamar la nulidad sería de cuatro años desde el momento de la “consumación del contrato”, es decir, desde que hayan terminado los efectos de la hipoteca, y esto es lo relevante, no desde que se formalizó la escritura. Todo ello en aplicación del artículo 1.301 del Código Civil, referido a la nulidad relativa o a la denominada anulabilidad. Veamos el contenido del citado artículo:

“…Artículo 1301.

La acción de nulidad sólo durará cuatro años.

Este tiempo empezará a correr:

En los casos de intimidación o violencia, desde el día en que éstas hubiesen cesado.

En los de error, o dolo, o falsedad de la causa, desde la consumación del contrato.

Cuando la acción se refiera a los contratos celebrados por los menores o incapacitados, desde que salieren de tutela.

Si la acción se dirigiese a invalidar actos o contratos realizados por uno de los cónyuges sin consentimiento del otro, cuando este consentimiento fuere necesario, desde el día de la disolución de la sociedad conyugal o del matrimonio salvo que antes hubiere tenido conocimiento suficiente de dicho acto o contrato…”

Este hecho es de vital importancia, dado que si por cualquier razón se presentase la demanda fuera de los comentados 4 años, el juzgador (incluso de oficio) podría estimar la caducidad de la acción.

Dicho esto, hemos realizado una selección de las Sentencias más significativas en relación a este aspecto, las cuales reproducimos a continuación.

-Audiencia Provincial de Alicante (Sección 8ª), Sentencia 10.03.2017.

La primera alegación del recurso tiene por objeto mantener la excepción de caducidad de la acción por haber transcurrido el plazo de cuatro años desde la consumación del contrato, previsto en el artículo 1301 del Código Civil.

Se rechaza esta alegación por los mismos motivos que ya fueron puestos de manifiesto en la Sentencia recurrida y es que la acción ejercitada en la demanda no es la de anulabilidad por concurrencia de un vicio del consentimiento, sino la de nulidad por falta de transparencia y abusividad (artículos 8 de la Ley de Condiciones Generales de Contratación y 83 del Texto Refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios) y, es doctrina jurisprudencial reiterada la que declara que la acción de nulidad absoluta, radical o de pleno Derecho no está sometida a plazo de prescripción ni de caducidad.”

-Sentencia Juzgado de lo Mercantil  19.10.2015.

” Opone en primer lugar el Banco la caducidad de la acción en la medida en que han transcurrido más de cuatro años desde la firma del contrato de préstamo el 29.06.2007.

Cierto que el art. 9 de la Ley Condiciones Generales de la Contratación (LCGC) se remite a las reglas generales reguladoras de la nulidad contractual y por ello al artículo 1301 Código Civil. Y es cierto que este último dispone que la acción de nulidad caduca a los cuatros años. Sin embargo, aunque la norma hable de nulidad, la jurisprudencia ha explicado que, en realidad, se está refiriendo a situaciones de anulabilidad, porque la nulidad es definitiva, insubsanable.

Lo explica la Sentencia del Tribunal Supremo de 18.10.2005, que indica “tanto la jurisprudencia como la doctrina coinciden unánimemente en interpretar que el artículo 1301 del Código Civil se aplica a la anulabilidad y no a la nulidad, que es definitiva y no puede sanarse por el paso del tiempo, habiendo declarado la sentencia de 4 de noviembre de 1996, que “la nulidad es perpetua e insubsanable, el contrato viciado de nulidad absoluta en ningún caso podrá ser objeto de confirmación ni de prescripción” (en el mismo sentido la sentencia de 14 de marzo de 2000, entre muchas otras)”.

Aunque en la demanda se hace referencia también (además de a condiciones generales de la contratación) a un posible vicio del consentimiento, en la Audiencia Previa se dejó claro que lo que se ejercita es la acción de nulidad basada en la Ley de Condiciones Generales de la Contratación, que era lo que determinaba la competencia objetiva de este Juzgado.

Por tanto, el plazo de cuatro años del artículo 1301 del Código Civil no es de aplicación, porque no nos encontramos ante error, dolo o falsedad de la causa, pero además la entidad demandada parte de una base errónea, como es computar ese plazo desde el otorgamiento de la escritura pública, cuando en todo caso habría de computarse desde la consumación del contrato, que no coincide con el momento de la perfección.”

-Audiencia Provincial de Granada (Sección 3ª), Sentencia de 13.07.2015.

Partiendo de la licitud de las cláusulas limitativas de la variación del tipo de interés, Unicaja Banco, S.A., alega como excepción a la acción ejercitada de contrario la caducidad de la acción de nulidad habida cuenta que a la fecha de interposición de la demanda (19 de febrero de 2014) había transcurrido con creces el plazo de cuatro años que para su ejercicio prevé el artículo 1301 Código Civil, pues la escritura de ampliación de la hipoteca se suscribió el 7 de mayo de 2007, fecha de inicio para el ejercicio de la acción de anulabilidad de la cláusula, delimitación temporal que se sustenta en el principio de seguridad jurídica que rige las relaciones contractuales entre las partes.

La excepción ha sido desestimada en primera instancia al considerar que el plazo de los cuatro años para el ejercicio de la acción de nulidad del art. 1301 Código Civil no habría comenzado a la fecha de presentarse la demanda, pues el contrato estaba todavía vigente y frente a esta interpretación se interpone recurso de apelación por la entidad demandada para insistir en que el ” dies a quo ” para el ejercicio de la acción de nulidad sería la fecha de suscripción o perfeccionamiento del contrato de préstamo hipotecario.

Argumento que no compartimos porque no estamos ante en ninguno de los supuestos de nulidad del contrato que contempla el artículo 1300 Código Civil consentimiento prestado por error, violencia, intimidación o dolo; por menores o incapaces; o por uno de los cónyuges sin el consentimiento del otro cuando fuera necesario), sino ante una nulidad de pleno derecho del artículo 8 de la Ley Condiciones Generales Contratación (LCGC): “1.Serán nulas de pleno derecho las condiciones generales que contradigan en perjuicio del adherente lo dispuesto en esta ley o en cualquier otra norma imperativa o prohibitiva, salvo que en ellas se establezca un efecto distinto para el caso de contravención. 2. En particular, serán nulas las condiciones generales que sean abusivas, cuando el contrato se haya celebrado con un consumidor, entendiendo por tales en todo caso las definidas en el art. 10 bis y disposición adicional de la Ley 26/1984 General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios“, vigente a la fecha de suscribirse el contrato.

Nulidad de pleno derecho que así declaraba el artículo 10.bis.2 de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios al decir “2. Serán nulas de pleno derecho y se tendrán por no puestas las cláusulas abusivas” y reproduce el actual art. 83 del Texto Refundido de la Ley General para la Defensa de los consumidores y Usuarios de 2007: “Las cláusulas abusivas serán nulas de pleno derecho y se tendrán por no puestas. A estos efectos, el Juez, previa audiencia de las partes, declarará la nulidad de las cláusulas abusivas incluidas en el contrato, el cual, no obstante, seguirá siendo obligatorio para las partes en los mismos términos, siempre que pueda subsistir sin dichas cláusulas”.

En este mismo sentido la AP de Burgos sección 3, sentencia de 17 de abril de 2015 (Recurso: 56/2015) ” Conviene precisar que este precepto (art. 1301 C. Civil) , y el plazo que establece, es inaplicable al supuesto procesal, pues la doctrina y la jurisprudencia es acorde en considerar que la “acción de nulidad”, y plazo a que se refiere este artículo es para caso de anulación o anulabilidad, de modo que no se aplica a la nulidad de pleno derecho”.

Que no estamos ante un supuesto de vicio en el consentimiento así lo explica el TS en la sentencia del Tribunal Supremo de 9 de mayo de 2013 en el apartado 142: ” El conocimiento de una cláusula -sea o no condición general o condición particular- es un requisito previo al consentimiento y es necesario para su incorporación al contrato, ya que, en otro caso, sin perjuicio de otras posibles consecuencias – singularmente para el imponente- no obligaría a ninguna de las partes.  No excluye la naturaleza de condición general de la contratación el cumplimiento por el empresario de los deberes de información exigidos por la regulación sectorial”.

En todo caso, el plazo de 4 años para el ejercicio de la acción de anulabilidad de los contratos previsto en el artículo 1301 Código Civil empezaría a correr desde la consumación del contrato que se produce cuando se han realizado todas las obligaciones y no puede confundirse el momento de la perfección del contrato con el de consumación que ocurre cuando están completamente cumplidas las prestaciones de ambas partes y en este sentido se ha pronunciado la jurisprudencia del TS recogida en la sentencia del Pleno de 12 de enero de 2015.”

En Santa Cruz de Tenerife, a 8 de julio de 2017.

Antonio Pedreira Hernández

Abogado